lunes, 31 de diciembre de 2012

Breve compendio de una crisis.-L-3

I.-Siendo así como Sócrates.-¿comprendes ahora Platoncito,niño,porqué hay que seguir...?-recorría
el ágora con parsimonia,dejándose ver,hablando de esto o aquello,seduciendo,abduciendo a la gente con el objeto de arrostrar siempre pupilos para su causa.

II.-De esta manera y en otras tardes crepusculares,Basilio toda vez que hacía un pequeño receso,consentía en mirar por los cristales,en esa querencia tan particular que algunas personas poseían-o poseen-del hecho
de su babita toda vez que estucada con la boquilla del cigarro,para despues metódicamente,de modo pristino...dejar impolutas las lentes de sus gafas.Toda vez sabedor de que hoy disertaríamos sobre "el lobby".

III.-El lobby que por toda respuesta consintió en aparecer en la figura de aquellos señores-siempre tan elegantes-investidos por el tiempo que fuere de "potestas",los cuales esperaban,charlaban,deambulaban por los pasillos del congreso esperando la dulcísima salida...la aparición de los congresistas.