Estaban ya cercanos al final del trayecto a Walmasera cuando llegaron a la pequeña pedanía de "Nortorm"...
aquellos los terribles guerreros del hemisferio sur de Titán descendientes de héroes,capitanes y reyes.
Fue en aquel instante cuando el capitán Lancaster-terrible en la guerra-se apeó despacio del automovil
para una vez escudriñado el horizonte acto seguido escupir con costumbre un salivazo:lento,denso,tranquilo...para posteriormente enterrarlo con su bota de combate.De este modo consintió en despojarse brévemente de su sombrero blanco,querido,de otra época,en el cual podían verse bordados dos bonitos sables cruzados del color de la sangre.Para una vez ser dueño de la situación penetrar en el interior del hotel: "Fauster siempre Fauster".
-Buenas tardes.¿ Sr....?.
-Pinkerton,botones Pinkerton,siempre a su servicio caballero...-
-Le agradezco su cortesía...-Le indicó.Si bien existía algo en la tonalidad de su voz,en su ser que al pronto
el muchacho sintió un frío jamas antes percibido por su espalda.
-Vera...-exclamó bajando la vista para despues mirar al muchacho fríamente..-¿ Querríamos saber si se aloja aquí el Sr.Marshall?.
-¿ El Sr.Marshall?.El caballero sabrá disculparme pero esa información es confidencial.-respondió "un poco mas seguro de si" tras el mostrador.