I,.-Con toda seguridad serían muy difíciles de precisar aquellas etapas históricas en las cuales la oligarquía
-en tanto en cuanto clase dirigente-se desafecta del pueblo.Si a lo que nos referimos es a la figura del rey
entonces con seguridad todo amante del derecho pronto discernirá que toda vez el clan,el poblado,supere la barrera de la circularidad...el hecho pronto del humo por las chimeneas en la madrugada,la primitiva construcción celta,entonces con seguridad la época verá llegado un momento en el cual el ámbito de la justicia superará al de las relaciones entre particulares.
II.-Si bien será la idea de "la aldea armada",el hecho de la desaparición del neandertal,por último el terror el cual deviene de la antropofagia aquello que consuetudinariamente permitirá que el pueblo estime al hombre de armas.
III.-De tal suerte que dada la naturaleza humana el hombre de armas por excelencia en tantísimas ocasiones
en la historia su alma no ha consentido sino en la magnanimidad,en la grandeza del espíritu,de tal suerte que la primera encomienda del rey-toda vez que desestructurada la circularidad-no habrá de suponer sino el hecho de impartir justicia.-