I.-Así...encontramos,oye no se porqué...ese club Alemán de segunda...de las "ligas inferiores",el cual toda vez que en Navidad sus aficionados acuden al estadio con velitas y acuden toda vez que con cánticos que no
impulsan a la animadversión,al odio al rival,a aquello que un día-Satrústegui-equivocamos del deporte,sino que toda vez equipo de segunda, en el campo solo se escuchan villancicos...la inocencia del villancico...en miles y miles de gargantas,en esa evocación terrible y trágica la cual siempre supuso la música Centro Europea;y de este modo el amor sublime de Schubert...Schubert muerto a los 29...Schubert inmortal en aquellas mañanas de domingo...Schubert que ahora al componer te asaltan las lágrimas...porque ¿tu sabías?,y no puedes evitarlo... ¡que Teresa va a casarse mañana...!.