I.-Y sin embargo somos tan arrogantes...¿eres un joven arrogante preguntaba el poeta...?;de tal modo
que evocación de aquellas mañanas donde por último unas olivas una cervecita...suponían ante todo civilidad,de tal suerte que es muy bonito entre amigos,entre gente "incursa" o que amen decididamente la dialéctica....-y tu debes acordarte de ello mi sargento...-como toda vez la conversación no gire en torno
a la política,a la religión o aquello que pudiera devenir en insanía,es meritorio entonces-y tan digno de estima en la antigua Helade-el hecho de posicionarnos siquiera fuere momentáneamente en contra de nuestros pensamientos,por último asumir la postura contraria,de tal suerte que entonces se produzca la dialéctica,que en todo momento se de paso a la inteligencia,pues así de grato es el hecho de cambiar puntos
de vista,de objetar posiciones,de rivalizar de modo y manera fraternal en cuanto al ingenio,toda vez que la excelencia,la sublimación de la especie no la constituye-entre tantísimas cosas.-sino la disquisición de una gratísima polémica.