I.-Con todo,muchos de los instantes mas sublimes de mi vida no aluden sino al hecho del pos-coito.Porque el pos-coito debe ser ante todo:divertido y cómplice y pleno de besos y de lágrimas,el pos-coito debe ser inmortal,de tal suerte que observando aquella pareja,ello no podía sino contrastarlo para con mis días,pues aún perseverando en mi tendencia monógama.Aún no ha existido una mujer en mi vida la cual habiendo practicado el sexo con ella no me hubiera enamorado en profundidad.
II.-Es cierto entonces como el hombre junto al paquiderno-cada uno en su estructura de enorme fortaleza-
consienten en observar los periodos de cría mas dilatados de la naturaleza.Si bien lo que toda época demanda de nosotros no es tanto aquello que se infiere de las posibilidades de una estructura económica,sino mucho mas allá el no perder una cierta secuencialidad para con la especie,no distorsionar en unos plazos los cuales no consiente la psique,y que bien pudieran ser-tal y como sucede hoy-que aquella estructura económica asimismo tampoco aguantara el peso de semejante dilatación en cuanto a la crianza.-