Nos planteamos entonces la cuestión : somos de verdad cobardes ? Hasta que punto al hombre occidental al Europeo se le está sustrayendo el valor. Y asi no soportamos - es un ejemplo - las tallas toda vez nos parece excesivo, nos asalta el corazon ver el cuerpo crucificado en bronce. Si de lo que ahora hablamos es del finado tenemos miedo nos asusta el hecho de verle el rostro al cadáver pues hasta ese punto somos blandos