martes, 23 de junio de 2015

Patton

Eramos unos niños sin aquella significación por las banderas , cuando contemplabamos abducidos aquellas tremendas botonas el hecho de la fusta ( whip ) a  la espalda en cuanto era tantisimo el orvulllllo la plenitud de su corazón al identificarse con los símbolos de su patria.


Nos remonta ello hasta un par de décadas anteriores , aquellas del sstajanovista Ibáñez , de las entrañables gafas de pasta y también porque no?.A la era de aquellos tremendistasceniceros, plenos de colillas de humo de intelectualidad ddías en los cuales se leía con tanto gusto a faulkner.