Existía un poso muy bello,casi sublime en aquella novela epistolar toda vez la fina linea..la glamurosa linea que solo en ocasiones se da entre el hombre y la mujer.Y así el hecho del desafío
,del no atreverse a decir las cosas como son..como las siente el corazón..pero por otra parte la pasión del "juego" del entendimiento "tacito",la balleza de la inteligencia y el amor.
Y así el gran "casanova" una madrugada ya amaneciendo se encuentra bajo el puente al prometido de su última conquista..al cual le han referido..le han comunicado "que ahora siente dudas.."
" y ahora llora que llora la niña...
la niña llora que llora..".
Toda vez ha estado ya en los brazos del gran amante el cual la ha abierto la puerta a un mundo de sensaciones inconmensurables..