Poseía mucho de gran aventura,de viaje por menos que iniciático aquellas ocasiones cuando toda vez unos niños observábamos como Asterix salía con su inseparable amigo Obelix,en busca de una nueva aventura.
Por supuesto todos los niños de la época respirábamos tranquilos sabiendo como los dos únicos peligros que toda vez cercanos a la aldea se podrían encontrar,en el bosque,en la foresta, ern así el hecho de aquellas sabrosísimas patitas de jabalí o bien el hecho de los romanos.