No es difícil de asumir como dado un punto de leyes y decretos entonces aquello que prolifera en la pequeña sociedad,a nosotros los diminutos no nos dejan otra opción que la de ser pequeños bandoleros.Bandoleros como los de aquellas noches del inolvidable curro Jimenez,cuando aún no se había destapado la valía del "estudiante".
Pues no son mas que mayores prohibiciones sino la miseria moral de los hombres,y es así entonces que somos malos prediciendo ( scientific American );y somos mucho menos racionales de lo que pensamos,quizás por ello fue un gesto grande,de civilidad,de benefacción para con la humanidad
fuera el senado en aquel compendio interminable de cosas que le debemos al derecho Romano.