Que magnifico el teatro el cual de alguna manera no se atreve ,no acierta con buenas obras de ciencia ficción y así el hecho de aquella sociedad en la cual toda vez en manos de la urbanidad,de "lo civil"
todo aquel que quisiera dedicarse a la política.a la cosa pública así se procediera entonces mediante
pastillas o como fuere en favor de su cerebro,de tal modo que pudiere evitarse siempre la corrupción.
De tal suerte que nuestro político,la obra transcurre por los cauces de aquel político el cual se ve pobre y comienza a esconder a sus amigos ,la prensa .la familia y los partidos,la medicación,de tal suerte que de seguro una gran altura cómica y obra ideal para Arturo Fdez.
Ahora bien aquello que si puede darse por cierto, según el clásico, es la nueva concepción del cerebro en cuanto a un mundo pleno de posibilidades - vía comercial - en contra de la concepción burocrática
que impone sobre el logos la via administrativa.