Pero es en el centro del mundo desde donde se proyectan las grandes causas y así lo entendió Pedro el cual apareció un día por el vomitorio del 2º anfiteatro y entonces movía un poquito hacía arriba los hombros simpáticamente señalando a este o a aquel con el dedito y sonriendo,sabedor de su verdad,sabedor de su encanto de que sus cosas habrían de escucharse en el centro del mundo de tal suerte que se fue corriendo la voz y entonces gran parte del estadio con dicha imprevisible y con alegría infinita empezó coreando :
- Pedruuu..pedruuu...!!-sin que ya importasen mas los gladiadores,los leones,sus espadas de tal modo que el regidor de los juegos advirtiendo rápido la disyuntiva exclamo:
- Mira que esta vez va a ser la última Zefas ,si bien Roma siguió rigiendo durante mucho tiempo todavía el destino del mundo.