(hace de esto unos años),lejos de mi domicilio cuando advertí un cartel,una oferta,una disquisición
sobre un magnífico "cocidito madrileño..",de tal suerte que me encaminé al interior del establecimiento:
Es verdad que en todo momento fui tratado excepcionálmente:
- El caballero.. .- pero de tal suerte que al pronto me vi inmerso en una mesa socrática,en un fastuoso
comedor comunal donde sin miramientos dispusieron mi silla en una mesa de 12..,asimismo no miento si afirmo como todos se hurtaban las hambres con afán entre apios,carne y otras verduras
del día..