Esperamos siempre de una sociedad el hecho del techado la vivienda,el vivir bajo cubierto y jamas
como los animales.Así el refugio de todos conlleva con ello acontecimientos tales como la casa
común o el municipio,esto es,el principio del terruño,de la pequeña sentimentalidad del dibujo una y mil veces del arado vasco en tanto en cuanto somos incapaces de la idea del cosmopolitismo,de la internacionalidad.
Así para el lector de prensa económica,para el fino observador aquel que sigue el movimiento de los principales índices con preocupación y profesionalidad muy pronto podrá observar (maldita hemeroteca)..aquella hilaridad,aquellas risitas nerviosas ante como se estaban complicando los productos financieros y así ora de nombres imposibles y así ora de nombres "espaciales" con el objeto
pernicioso de confundir,es en hecho,incluso al reputado analista.