Contemplamos con admiración la juventud,aquello lo cual amaban los griegos,aquello lo cual amaba Sócrates y evocamos los días de Otoño a través de los cristales del colegio..la disertación del maestro de fondo y el alma que vuela,el corazón que nos sorprende al pronto pensando en aquellas carreras terribles de Perico Alonso,aquel luchador que fue Alonso (padre);toda vez existía en el algo de lo cual,si me permitís,adolece hoy la política esto es el afán de renovación,de ser cada día mejor,de tanto como el fútbol de Perico estar cada día mas cercana a la gente.
De otro modo aquello que si narraba el clásico era a un Antonio Machado pleno de cenizas en los bolsillos en aquellos "bolsillos -cenicero" de la época en cuanto el amor y el arte de guardar la "toba" de guardar la "colilla"de toda una época.