de España en cuanto a ese honor y a ese loor que debemos siempre los Españoles a aquellos que han
optado por la vía comercial.Y así el coqueto comercio con sus pequeñas armas,con su merchandising
toda vez la propietaria al pronto descubre,cae en la cuenta de como aquel vestido que llevaba la hija de Guillermo de Inglaterra era el propio de su tienda,como el glamour era algo de lo que oye de algún modo era responsable en cuanto había tenido el gusto,había tenido la idea,había tenido la pelea
de tal suerte que cuan magnífica esa imágenes de la sufrida propietaria aquella que devenga impuestos gane o pierda ( quizás como en ningún otro país del mundo);haciéndose su pequeña foto,su instantanea,su momento inmortal junto a la revista.