jueves, 21 de enero de 2016

Davos .-1

Acudimos un año mas a Davos con un discurso ramplón,un discurso muy raso que por supuesto habla sobre nuestra propia patria,con nuestros pequeños números,quizá sin decimales,sin nada que decir al mundo mas que hemos optado por la fórmula "Frankestein".Acudimos con un discurso cortoplacista
y acudimos desde luego sin figuras de renombre,cuando ni siquiera ha soñado nuestra patria en postularse al mundo ante aquella entrega de premios tan bonita que leíamos en el libro "corazón"
de tal suerte que inmortalidad de los días escolares.Por otra parte se entrenaban los muchachos en el pugilato en la antigua Grecia toda vez con la palma de la mano,de tal manera que una vez mas nos vemos obligados a preguntarnos que hubiera sido de la humanidad,cual hubiera sido su futuro sin el concurso del sabio,sin la intervención de la persona ilustrada y valiente en la historia,aquellas personas de renombre.-