viernes, 29 de enero de 2016

El valor de un pueblo .-2

Estaríamos entonces ( otra vez) en manos de funcionarios los cuales tendrían que operar al modo
que describía Ernest Junguer -valga la analogía- con sus pequeñas redecillas,con sus cuchillos curvos,
con sus primitivas trampas de caza.por toda respuesta ( tramperos).Pero no,no son los toros es el arte de la tauromaquia el multiplicador del turismo rural,un mundo rural el cual también posee el derecho a tener voz,posee el derecho a defenderse.Se produce entonces una retirada a cuanto supone la espiritualidad del campo ( y precisamos del campo);de sus viejos valores.De la honradez de Vespasiano toda vez Roma (ciudad) ya nunca halló sangre como la de Germánico,precisamos del mundo rural como multiplicador económico,toda vez que hoy aún desconocemos el sentido de las ciudades,el como ha de ser la fuerza de las ciudades.