no se puede creer en el inmovilismo,pues el inmovilismo es un fenómeno contra natura.De esta manera hubo un momento en el cual se adivinaba que la política Española cambiaba y cambiaba para siempre,cambiaba de forma irremediable toda vez observamos debatir un día a 2 candidatos en aquel bar de mañanas,de fuerte aroma de barrio,de estantes casi vacios,de Esa España que nada tiene que ver con la industria política y la cual día a día, mañana a mañana se enfrenta al despertador.Si;todo eso debería haber alentado a una clase política sin perdedores,tanto como el hecho de que Lidia hubiera de desnudarse de sufrir semejante humillación antes de ver a Leopoldo.