arrostran en sus espaldas un siglo.Y así poseemos el ejemplo de Freud en cuanto al hecho de la castración en cuanto a aquello que suponía para el tierno infante el corte con las tijeras por parte de la madre del chupete o el fin del chupete con la realidad de un mundo que se va..Abandonamos entonces toda idea fálica y de alguna manera nuestra retina no entiende muy bien el beso ,el beso
apasionado de amor entre 2 individuos -hembras o varones-,pues en ello toda vez el inconsciente tan solo estamos contemplando,tan solo asistimos a la "deconstrucción" de la especie.