Ataviadas con sus dulces pañuelos "Turí" al cuello.Así pronto el automóvil se deslizó hasta aparcar enfrente del establecimiento momento en el cual el ínclito Benito Villacastro se apresuró a abrirlas
la puerta saliendo decididamente a su encuentro:
-Pero..pero por favor señoras es un honor..!!