martes, 29 de marzo de 2016

A propósito de Henry Miller .-2

De este modo el párroco con el poder que le otorga el púlpito..y así el párroco ora en el pueblo...ora en la capital..de tal suerte que sus discursos en aquellos días se ceñirán a aquello que demande su público,esto es la familia.Se debatirán pues escenas de la vida cotidiana,con aquél entrañable sabor del té ( cuando en verdad somos bebedores de té); o incluso el sabor delicadísimo del chocolate de
menta.Aquél chocolate de menta el cual antes tomábamos merendando y el cual ahora la crisis pareciera que hubiera sustraido a la clase media.