Se va de una manera triste,casi sin decir adiós Johan Cruyff una vida ( 1.947- 2.016),y unos años los cuales de alguna manera son míticos y no por míticos menos románticos para entender el futuro.
De esta manera Johan era hijo de un frutero,el cual vendía :grandes,saborosas,glamourosas manzanas verdes y amarillas en uno de los puestos de Amsterdam,estos puestos hoy tan cuidados de mercadillo preciosos con sus telas blancas y beige,pues decidme:
- No llega un momento en la vida en el cual nos encontramos absolutamente abducidos por el mercadillo ?.El mercadillo como filosofía de venta excelsa,como aquella parte de la micro la cual
no quisimos entender nunca,en cuanto el brillo en los ojos del frutero y así el chiquillo y el fútbol,el fútbol y el porvenir..