Poseía sin duda algo intrísicamente hermoso,nos embuia de una fe muy especial,hallábamos un gratísimo confort en la justicia,toda vez fueran aquellos "films" de abogados.Aquél genero que se
denominó "del derecho" el cual se diera a finales de los años 80.De tal suerte que nos explicaba
el fabuloso Umbral como pronto se adivinaba al buen ensayista,a aquél que contribuía al género con
enjundia,que mimaba de manera procelosa la profesión toda vez aparejaba o unía 2 ideas "a priori"
impensables.Dos ideas - porqué no ? - en un principio muy bonitas,de tal modo que quizás
-hablando de todo un poco - algo cambiara definitivamente en el mundo tras el final,tras la muerte de las películas de abogados y la prácticamente simultanea minusvalía de Artur&Andersen. ( auditores).