Existe una suerte de superación,es desde luego un triunfo para la especie,toda vez que vamos mas
allá del temor de la amigdala,del daño psíquico que provoca la amígdala y así logramos superar
el "cerebro- serpiente",de esta manera y aún superpuesta a este órgano en nuestro cerebro aparece
por fin "lo mamífero",aquello de excelso que compartimos con los primates superiores y por último
lo que nos distingue como sapiens,esto es el "cortex prefrontal".
2.
Es entonces cuando surge el misterio de la circularidad,aquella circularidad de Stonehedge páramo y ruinas los cuales son el deleite,la delicia de antropólogos,observamos pues como se representa a Jesucristo en las Iglesias,a la santidad y de alguna manera somos mucho mejores como especie,nos alejamos de la serpentidad de nuestro propio cerebro toda vez invocamos a la fuerza del bien,a una salutífera idea de benignidad ,siendo así como consienten en poseer un plus de emoción,de fuerza,
de grata trascendencia ver a las selecciones de fútbol en torno al círculo central evocando de alguna manera "una mejor trascendencia" para el valiente comisario muerto en parís.