No,ya no se van las cigüeñas en
verano. Y que suave brisa acaricia
los rostros por la mañana en el
parque de Berlin.En Ahora bien es cierto,como evocaba cierta espiritualidad,cierto aire al novelón
Ana Karenina el antiguo guardabosques del parque ,en
cuanto a su elegante pluma de ganso en
el sombrero .Y así aquella bolsa
de patatitas y aquella Miranda
a medias.No,no creo que se pueda
perseguir la literatura sin haber
leído a Azorín.