Evocábamos junto al inmortal Malcom Mc Dowell aquella personalidad,aquél extraño gusto el cual
poseía Tiberio en cuanto la contemplación de la orgía.Y así aquél aire ya cansado,ahito de placer
de los participantes,los cuales de algún modo solicitaban,demandaban el "auxilio" de un relevo.De
modo y manera que por fin uno de los esclavos,que por fin una de las esclavas permanecía de guardia
...y entonces otra vez la entrada de Tiberio..de tal suerte que de nuevo el asir el pompis:flácido,
anteriormente convulso en cuanto fueran las "órdenes del Cesar".