martes, 28 de junio de 2016

Menú o a la carta .-3

Es así entonces como de alguna manera necesitamos ver cine,y necesitamos ver cine en cuanto el
sapiens ha precisado desde tiempo inmemorial de la necesidad terapéutica de narrar historías
(el poder de contar historias).De este modo nuestro sistema límbico por unos momentos.. por todo
aquél maravilloso tiempo que dura la proyección permanece lejos de los oídos de los aduladores...
- Quieres partidarios..? ;si ?
- Busca ceros..!!.

                                                               II

Pues de algún modo se quiera o no siempre que el film sea magnífico entonces
nuestro cerebro asimila otros modelos de conducta,otros modos de ser siendo así que ello - que no es ni mejor ni peor -produce que nuestra personalidad se enriquezca hasta el punto de albergar en el inconsciente nuevas abstracciones.
Debe luchar entonces el poderoso por salir momentaneamente  de la rutina,por volver a ser
siquiera por unas horas parte de su propio pueblo,- sentir y carne de su patria- ,se debe - y es un ejercicio sanísimo - dejar de lado la altanería,permitirse el placer de pinchar por unos instantes la burbuja,la placenta,el sano sabor de la tetita..aquel placer extraordinario tal y como lo sentíamos
al llegar a aquel chiclet saborosísimos todo vez el mágico influjo de los caramelos "Kojak".