Se empieza pues denostando las formaciones intermedias,la salubridad de un oficio,de tal manera
que así nos cegamos y nos cegamos y entonces somos incapaces de abstraer como la mayoría de la empresas que luego fueron grandes,nacieron en el impulso de una modesta mercería,de una pequeña tienda,de aquellas chinchetas que el dueño de las tintorerías desplegaba a lo largo de Manhattan.No;no comprendemos la grandeza de un oficio,( y somos incapaces de comprenderlo) toda vez otorgamos tantísima importancia a aquellos que no la tienen cuanto menos en la proporción del presente tal y como es el caso de la industria política.
2.
Se permite entonces decir que Jesús era pobre en cuanto ello viene muy bien a la "no comprensión" de las causas de la pobreza,a que "desde un punto de vista teológico" hoy se sea incapaz de hallarse soluciones fértiles para este capitalismo de menos esfuerzo,de menos creatividad y menos garaje,de tal suerte que no se pueda anotar nada al margen que tuviera un valor técnico -técnico y no moral - ante el capitalismo de casino.