Quienes de algún modo recuerden aquellos dibujos:bellos,cromáticos,los cuales entusiasmaban
a los niños de la época,con seguridad pudieran evocar ahora toda vez "Asterix en HIspania" la
heroicidad de aquella aldea de Albacete,de Almonte, en la cual siempre con aquellos cráneos de toro
( aurax)y subidos a la empalizada se negaban y se negaban a rendirse a los Romanos.Encontramos en estos cartoons entonces una joya sociológicamente hablando pues desde un punto de vista histórico,el observador,aquella persona de pausada patatita frita y boquerón,de sosegada nota a pie de página seguro que enseguida sabría hallar tantas y tantas claves de la época.En tanto en cuanto en una España del desarrollismo "cae" una y otra vez como chiste el hecho de que España estuviera en obras.
2.-
Independientemente de ello,el hijo del jefe "pepe" el cual es ante todo orgulloso y quiere salirse con la suya siempre adoptará entonces aquella costumbre tan típica de la época de dejarse morir,de hallar la muerte,el paso hacía la otra vida - pues tal era la bravura de los tiempos - toda vez no fueran cumplidos sus deseos.