miércoles, 27 de julio de 2016

El parroco -3

Podía así postularse en Alejandría a mediados del siglo II dJc - en aquella historia apasionante de las religiones - el hecho de poder tomar cualquiera la palabra en el templo, a acreditarse en el templo de manera espontánea,de tal modo que ello es fácil que se de en naciones dónde queda prohibido el ejercicio de la política, donde la política no fluyera con habitualidad. Es fácil entonces que bajo estas circunstancias se produzca la disputa por el dominio de la palabra,y así en tantas ocasiones ser encontrada por aquel de discurso "menos pragmático,una persona de quizás pocas y no diversas lecturas,que es casi si aseveró como alguien de conocimientos muy limitados y cuya capacidad para hablar en publico en occidente seria siempre muy limitada