domingo, 24 de julio de 2016

El porvenir

Deviene entonces la época de los menesterosos,y mas allá aun aquella la cual Isturbi definiría como la de los" no liberales" toda vez cesan las vocaciones artísticas,toda vez la ciudad,la metrópoli, la patria se permite el lujo de dejar de bombear sangre egregia, cuando de algún modo rechazamos el principio del tesón, de aquella sangre excelsa deviniendo - entre tantas cosas- la muerte del cabaret..Rechazamos entonces todos los espacios del arte, y así Roma consintió en no ser jamas la misma tras la muerte de Germánico.Germánico de muerte extraña y Germanico tan amado por su pueblo al cual hubo de buscarse suplencia,sustituto en aquel hombre :feo,velloso,de pies de grandes proporciones y tostado por el sol.