De cualquier forma y desde la perspectiva del tiempo - aquél tiempo como juez insobornable que diría García - aquello que en verdad arrostra la época es la necesidad de un relato.Relato el cual
muy bien pudiera ser de transmisión oral,aquella transmisión oral - si se me permite la expresión -
mecánica,de tal suerte que cuanta emoción en los brazos de los aficionados Islandeses,en su gutural
grito de ánimo,de evocación remera fascinante.
II.-
Por ello no deja de ser curioso entonces como aquella noción de bien supremo,toda vez fuera la Biblia,cualquier hecho escrito: "y lo primero fue el verbo "implique siempre en sus "equipos de
debate"-debate a través de la palabra - a personajes simpatiquísimos.Y así Moises sufría la minusvalía de ser sordomudo ( libro de los reyes);Noe fue avisado casi sin tiempo,"in extremis" de aquél su terrible asunto.Cuando por último el propio Enoch en el cual tanto confiaron los primeros cristianos
nos muestra que se dirige a el como :"mi buen escribiente".