Gandalf se acerca por fin en el carromato a Hobitton (mas allá de bolsón cerrado);de tal suerte que
la carreta va traqueteando,y de alguna manera el mago ha de sujetarse el sombrero de ala ancha,
mientras los niños del pueblo,los pequeños hobbits conscientes del momento,conscientes de los instantes de emoción futuros corren y corren riendo tras los bueyes.
II.
Sentíamos una emoción muy especial,de otro modo era un mundo muy distinto,aquél el cual se reflejaba en algunas películas de Fellini,de tal suerte que el noble pueblo Italiano:excelente,generoso,
divertido.En tantos planos tan parecidos al Francés trasladaba aquella inmensa herida,el tremendo desgarro del alma toda vez contemplábamos los rostros de los pequeños,los rostros de los niños,
los cuales con los ojitos muy abiertos y tomando un helado contemplaban los fuegos artificiales.