viernes, 5 de agosto de 2016

Necesidad de una nueva faz para el hecho bancario.-

Sin duda poseían algo especial,de mucho encanto,aquellas novelas del siglo XIX ( novelones como
las definiría Vargas Llosa );toda vez como según Prada existen muchas manera de "recuperar el tiempo",y sin embargo el tiempo invertido en leer a Proust ese..ese "no se recupera jamás".

                                                               II.

De esta manera evocará el lector aquel singular librito: por siempre :"historia de 2 ciudades",
historia la cual por nunca se debiera perder.Y de este modo aquél aparecer en las últimas páginas,cuando ya todo estaba perdido,cuando apenas existía la esperanza,el recurso al fideicomiso.Aquél bendito"fideicomiso" de otrora...y aquella banca la cual se presentaba ante el mundo como un negocio nuevo,como un negocio sin trucos ni ambages..en la misión ante todo maravillosa en cuanto por fin perdiera el miedo el "cliente potencial".