Así reclamo Le Voy cuyo grueso
de su imperio seguía instruyéndose
en Japeto una auxiliar para sus
propósitos toda vez ya fueran los kilos de mas o la ingesta de alcohol
o bien la falta de pericia que devienen con los años aquello que le impedía
deshacerse de sus oscuras botas
de guerra y monte con naturalidad
- Orconx !,Orconx ! maldita sea -
farfulló.
- Es que acaso no existe en Palacio
una soldado capaz de auxiliar a un
veterano ?.
- Thoc,thoc,thoc...
- adelanté pues..
- A sus ordenes la cabo Mayer..
- Ah cabo...!!.,al fin exclamo..!!.Qué
sea primero la derecha.