Pero la vida es así de dulce,la vida es así de generosa que nos regala 9 meses de felicidad absoluta,
meses en los cuales estamos en contacto con la placenta,la realidad del vientre de nuestras madres,
entonces y solo entonces ya somos receptivos a algo tan maravilloso como la música,pasa pues la medicina a entender de ultrasonidos,la bendita metodología de los ultrasonidos,de tal forma que abducidas /os contemplamos los primeros movimientos de nuestro bebe ,ese bebe que próximamente demandara amor y esperanza y buena teta...de manera que la fuerza de la medicina y la música unidas son ahora indestructibles, siendo así como amamos ahora sobremanera la belleza de los sonidos y así la posibilidad en cuanto la benefacción del compás 8 / 16,,la eternidad de la fuga nº7 en mi bemol
mayor de Juan Sebastián Bach.Por siempre aquél amor de Schubert los domingos por la mañana.