Poseía su gancho indudable,trasladaba aquel deje de
inmortalidad el cual nos sorprendía siempre el fabuloso Jose Raúl
Casablanca,del mismo modo que
nos irradiaba con sus destellos
de genialidad el mas moderno Ocon de oro.Aquel Ocon de oro:
de taco ajustado, de tiza fina - fina
de elegante sopa de letras con pajarita.De tal suerte que que con
toda seguridad hubiera ideado su
oconograma su propio y perito
sistema de pasatiempos para aquel el cerebro del mejor astronauta.