Durante el transcurso de su estancia en ocasiones escuchábamos al gran Berto silbar ora si..ora no...
pasajes sueltos de la primavera de Vivaldi;de modo y manera que indefectiblemente trataba de
enfatizar con presunción toda vez la proximidad del Tucán.Sin duda esta sería la evocación que hasta sus mientes trasladaría el paisaje de nuestra bella comunidad,cuando al pronto extrajo de un pequeño
estuche de astracán un tubo morado "asares" de crema a base de cocodrilo el cual en aquellos días
poseía gran fama para con la psoriasis.Así un día mas se desperezaba para la comunidad cerca de la arcadia de tal suerte que aquí y allá podían verse escolares todos los cuales en el transcurso de los primeros grados,aprenderían mas de 4 idiomas ( siempre en correlación con el sistema límbico y las materias que se tratasen ).Y asimismo del lagarto fabricábamos los mejores bronceadores naturales en aquellas factorías preciosas plenas de luz y de buen gusto para con el trabajador,de tal suerte que todas las mañanas acudían cantando:
" oei...oei...
olaaa.."
Los satisfechos trabajadores camino del trabajo.