jueves, 10 de noviembre de 2016

De las tardes de verano.- 1

Era del agrado de hermano Othón,ora si..ora también..manejarse en los conceptos básicos de las
matemáticas con el fin de ejercitarse,de enseñar a los niños o bien de mantener ocupada la mente.
De tal suerte que eran muchos los días de verano en los cuales junto a los acantilados de mármol ,traía a colación los números primos.Los números primos los cuales siempre habían sido su debilidad de tal suerte que si al final era posible formularse la pregunta: Existirían los números primos si no existieran los humanos ?.Asimismo cuanto interés existía en que en verdad existiera un número o una serie de números:áureos,secretos,magníficos con los cuales proteger los secretos del firmamento.


                                                                             II.-

Con todo,a mediodía volvieron a ocuparse del hueso de Ishango ,el cual siempre les había sorprendido por su belleza,y del cual ahora tan solo poseían unas delicadas y gratísimas fotografias.