Es entonces verídico como en aquellos días Galilea tenía a gala,y mas que ello el donaire,de dominar
no uno,sino varios oficios,además de ser de por si una revolucionaria socióloga.A ella la debíamos
el concepto de "civilización superior" que no era otro que aquél en el cual el mundo de una manera natural y humanista establecía una gran ponderación respecto a su pirámide de edad,y en la cual de otra manera hombres y mujeres lograban ser extraordinariamente felices.Además de ello se procuraba
que las parejas "viajaran en el tiempo" en aquello que entonces denominábamos eternidad,de modo y manera que entonces las bodas procuraban ser sacramentos naturales ,entre los bosques,en contacto con la naturaleza,preferentemente cuando los desposados podían sentir la inmensa herida del crepúsculo.Y así según la costumbre estos acudían al gran día con preciosas guirnaldas de flores en sus cabezas vestidos de blanco o escarlata como símbolo de eternidad y así y al menos en el transcurso de la boda - si no siempre - los jóvenes solteros y que querían "emprender viaje",se dirijían en todo momento a las jóvenes con extrema galantería y aún mas con la buena educación aquella la cual transmitía la época.De tal suerte que según los usos de Benedicto los cuales difundiera Galilea entonces pasó a ser común el denominar como "palomita" o "palomita mía" a aquella nuestra amadísima futura pareja o incluso amor imposible