jueves, 10 de noviembre de 2016

Pasión por el tucán.-

Pero tanto era su amor por los animales que entonces tenían a bien poseer ejemplares para su estudio
de todas las partes de la tierra.De modo y manera que en los últimos tiempos a hermano Othón
se le podía observar,ora si..ora también..observando la belleza infinita de los Tucanes.De esta manera anotó varias observaciones de interés en su libro de notas siendo así como sopesaba el hecho de que este animal poseía las propiedades magnéticas para determinar un campo eléctrico, dado su radio de
acción.En estas y otras disquisiciones se perdía hermano Othón hasta ver llegada la hora de los trinquis ( la cena);de tal suerte que nunca olvidaba el pasar por el Farcundia,toda vez en este caso se habían prometido perseverar con la investigación en común,mientras de un modo muy bonito entrelazaban las manos al anochecer.