martes, 15 de noviembre de 2016

Un "caballero Blanco".- 1

Pero nuestra pequeña comunidad,que en aquellos días era capaz de autofinanciarse,era ante todo
amante "del sultán " ( del buen choricito de mesa en las alubias).Del trato serio y responsable que siempre hubieran de tener tantos los auditores externos como los internos sobre las diferentes compañías.De tal suerte que con todo era muy improbable que perdiéramos de vista el momento
político de la época.Así y por vicisitudes fáciles de explicar no éramos pocos entre nosotros aquellos que habían leído cuanto menos el primer libro de Donald Trump;un Trump el cual por aquél entonces
se presentaba como uno de los emblemas de Nueva York,que creía firmemente en la recuperación de
Nueva York,de modo y manera que toda vez era agente inmobiliario,que desempeñaba el loable trabajo de enseñar los pisos a aquellos futuros compradores,entonces trataba de agudizar las orejas
toda vez las respuestas:
-Si;pero el baño me gustaría que fuera así o de esta otra manera...- asunto para el cual el siempre tenía oídos De tal suerte que entonces "ensambló" su primera cuadrilla.Toda vez respecto al presente aquello que nos preocupaba - en la precariedad de medios de la academia - era sobre todo la fuerza necesaria,y la necesidad de un rostro,una cara,una imagen una fuerza que pudiera arrostrar de firme
las tremendas ganas de implantarse sobre la tierra aquellas energías hoy llamadas renovables y las cuales el mundo ya no podía demorar mas.-