Después de tan señaladas fiestas lo cierto es como reinaba un clima de inusual alegría toda vez
algunos "considerere" tras la academia se encontraban enfrascados en ese noble juego el cual
conocemos como petanca.De otro modo eran varios quienes componían sus lienzos en el inicio del
crepúsculo ,de tal suerte que no nos eran nuevos los empeños,ni las conferencias entre la relación:
"mente - pintura abstracta",siendo así como es el propio sistema límbico el cual nos induce a amar u odiar una determinada composición de colores ( un orden dado de colores);de tal modo que el subconsciente se presenta ante el trazo infiriendo sobre el,queriendo saber de el,de la misma manera
- véase el ejemplo- que trazamos un determinado ángulo con el pie al caminar,abstracción bellísima la cual bien pudiera llevarnos a ahondar en enfermedades terribles tales como la parálisis cerebral.