Nos plugía a la hora de los postres,aquella exquisita parte de la cocina la cual no permitiríamos
que se perdiera jamás tal y como era la repostería.El ser participes de una gratísima charla toda vez acompañados de excelentes bebidas espirituosas.De tal suerte que pronto preguntaron a Galilea
sobre la proporción áurea,respondiendo con pasión como toda vez - valga el ejemplo - los cuadros
de Leonardo da Vinci ,entonces se deduce como dado un esquema finito - y si así fuera el universo -
entonces de aquella potencia al acto de la cual nos hablaría tantísimo, Aristóteles ello no sería sino una constante eterna o al menos hasta que este hubiese encontrado la proporción áurea.