miércoles, 11 de enero de 2017

Bajando por el camino de Aldebarán.

Decidimos dejar transcurrir aquél domingo de manera plácida,toda vez aquél que quiso asistió
al oficio religioso,de tal suerte que mas tarde,bajando por el camino de Aldebarán pronto observamos
2 maravillosos ejemplares de arasis piquipálidos,en definitiva aquellas aves de inteligencia
prodigiosa y cuyos sonidos eran una referencia para el apasionante mundo de la medicina.Aquél mundo de la medicina  el cual sugestionaba sobremanera a hermano Othón ,de tal modo que ahora
comenzaba a deleitarnos con una de sus excelentes teorías en cuanto los bastones y los codos no son
sino imprescindibles para la vista en aquello que fuera la habitualidad de la luz de Marte.