Existe un prurito de orgullo,una satisfacción muy grande para con el ser humano toda vez se
coteja,toda vez se vuelva a contemplar "Espartaco".El modo en el cual las legiones romanas
ahora persiguen un mito,ahora persiguen una religión,ahora persiguen la esperanza...y así el centurión
el cual pronto mira ora un lado..ora el otro,contempla abstraido el infinito,el valle de los últimos,
de los hombres cautivos en cuanto pregunta:
- Decidme :quien es Espartaco..?.- Pregunta ante la cual entonces uno tras otro comenzaran a levantarse,comenzarán a autoinculparse..en memoria quizá de aquellos días en los cuales fueron
auténticamente libres,en los cuales persiguieron a sus hijitos a sus novias;riendo y riendo en el bosque.
-Prometeme una cosa ?
- Dime ?
- Que no me dejarás jamás .Aquellos días en los que en verdad fueron distintos,distintos como a buen seguro lo fueron ayer tantos y tantos habitantes de Caracas y hoy tantos Venezolanos..mientras en el horizonte por un momento sobrevolaba la libertad.