En aquél tiempo sentíamos una gran admiración por Schrödinger,pues en verdad nos fascinaba
en aquellos días el mundo verde y en menor medida amarillo de las ondas.Si bien estábamos encantados de degustar unas magníficas tarrinas de vainilla bajo la sombra de su estatua.Siendo
así como toda vez sus investigaciones Fangoria había avanzado tantísimo en cuanto fueran los sistemas de ondas a través del calor.