Coincidieron los días de Galbraith ( como los de tantas y tantas personas de la época ),con los años dorados de Hollywood,con aquella pasión irrefrenable por el cine.Si bien en su caso la huella
la cual deja en la historia es de tal calidad que entonces una vez toma asiento y están proyectando el corto de la época es así que exclama:
-Ah,aquí llegue yo..- nos deleitaba entonces tantísimo con sus libros,libros por lo demás plenos de
saborosas anécdotas de tal suerte que afirmaba como en el crash del 29 en realidad desde las ventanas
no se lanzó nadie,sino por contra un limpia-cristales que se acerco a pedir un pitillito a una oficina de la época fue así como toda vez se acercó el ejecutivo entonces un corrillo viendo lo que sucedía desde la calle exclamó:
- Cuidado que se tira..!,que se tira...!.- aspecto recogido por el sensacionalismo de aquél tiempo.